Poilievre advierte a Trump que no debe tensar las relaciones entre Canadá y Estados Unidos

«Nunca confundan nuestra amabilidad con debilidad», declaró Poilievre, lo que provocó un sonoro aplauso. «Nunca seremos el estado número 51».

El líder conservador Pierre Poilievre envió un mensaje firme al expresidente estadounidense Donald Trump, advirtiéndole contra políticas que podrían tensar la estrecha relación entre Canadá y Estados Unidos. Dirigiéndose a una multitud en un mitin «Canadá Primero» en Ottawa el Día de la Bandera, Poilievre enfatizó que las persistentes amenazas arancelarias y las sugerencias de anexión solo fomentarían el resentimiento en lugar de fortalecer los lazos.

Poilievre recordó a su audiencia que los desafíos a menudo sirven como llamadas de atención, reforzando el valor de lo que una nación aprecia. «A veces, las presiones externas nos recuerdan lo que tenemos, lo que corremos el riesgo de perder y lo que nos esforzamos por ser», comentó. Criticó la idea de que Canadá sea tratado como el estado número 51, y enfatizó que esa retórica sólo ha fortalecido la unidad y la determinación nacionales.

Dirigiéndose directamente a los estadounidenses, Poilievre describió dos caminos distintos. El primero, advirtió, implicaba imponer aranceles a las industrias canadienses, lo que conduciría a precios más altos para el consumidor, salarios reducidos y costos de combustible en aumento en ambos países.

“Este enfoque transformaría a un aliado firme en un vecino descontento, lo que provocaría medidas comerciales recíprocas y un cambio hacia nuevas asociaciones económicas en otros lugares. La inestabilidad resultante dañaría a ambas economías, reduciendo los recursos para la seguridad y fortaleciendo a los adversarios”, advirtió.

Alternativamente, propuso un camino de colaboración económica más profunda entre las dos naciones, lo que conduciría a costos más bajos para los consumidores y mayores beneficios financieros para los trabajadores.

“Planteo esta pregunta a nuestros vecinos del sur: si Canadá no es su aliado, entonces ¿quién lo es?”, preguntó, reforzando la importancia de relaciones bilaterales sólidas.

Poilievre describió a los canadienses como corteses y pacientes, lentos para enojarse pero inquebrantables en su compromiso con su soberanía. Afirmó que si bien Canadá valora la diplomacia y la cooperación, no tolerará acciones que socaven su independencia o seguridad económica.